RIESGOS NATURALES EN LAS REGIONES DEL ARCO MEDITERRANEO (RINAMED)
Proyecto RINAMED- INTERREG-IIIB
Antes de realizar la salida al campo debe:
Consultar la predicción meteorológica y el boletín de peligro de aludes. No inicie la salida
si el índice de peligro es superior a 3 en la escala europea.
Adapte el recorrido a la situación de peligro prevista.
Consulte las guías de itinerarios existentes y consulte a personas que conozcan la zona
(guardas de refugio,…)
La excursión se debe adaptar a las dimensiones y características del grupo y al material que
se dispone.
Debe informar del lugar y ruta al que prevea realizar el itinerario e ir acompañado/a.
Al salir ponga el ARVA ( Aparato de Búsqueda de Víctimas de Aludes ) en emisión aunque
parezca que no haya peligro. Compruebe, antes de salir, que los ARVA funcionen. Deberá llevar una
pala y la sonda.
Prevea el material necesario y téngalo en un correcto estado de mantenimiento. Lleve material
de seguridad.
Realice una buena planificación de la excursión: prever el itinerario, los horarios, el
material necesario, la alimentación y tenga contemplados los contratiempos posibles.
Se recomienda llevar un mínimo material y equipamiento para la montaña.
Una vez en el campo se ha de observar:
El estado de la nieve: en caso de nevadas recientes se tiene que saber que con 30-40cm de
nieve reciente el peligro de aludes se localizan en las pendientes más inclinadas, y que con
50-60cm el peligro es generalizado y se recomienda no salir a la montaña. De todas formas, factores
como el viento, la temperatura del aire y la superficie de la nieve vieja pueden hacer que con
10-20cm de nieve reciente una situación sea crítica.
La observación de caídas espontáneas de aludes durante la excursión es una importante señal
de alarma que no se puede despreciar.
En situaciones de calor, hace falta controlar el espesor de capa superficial de nieve húmeda.
Cuanto más húmeda sea la nieve, más probables son los aludes de fusión. Clavando el bastón podremos
medir el espesor de la nieve húmeda con baja cohesión.
Se tienen que observar las características del terreno:
La pendiente : La gran mayoría de aludes se producen entre los 30 y 45 grados de inclinación, por lo
tanto se debe conocer el valor aproximado de la pendiente donde estamos.
La orientación de la vertiente : atención con las vertientes situadas a sotavento porque son las zonas donde encontraremos
las placas de viento. En caso de calor se deberá evitar las vertientes sur, es donde se producirán
con más probabilidad loa aludes de fusión.
El relieve : Atención a las palas regulares i zonas convexas. Un terreno ondulado evita la formación
de grandes aludes.
La vegetación : Mientras que un bosque denso es una zona segura, en un bosque calvo se pueden producir
aludes.
La observación del tiempo : el tiempo atmosférico puede modificar rápidamente la situación.
Durante el recorrido:
Circule siempre por zonas seguras:
Dorsales y cornisas, a fin de evitar aludes procedentes de zonas superiores.
Zonas ventosas (situadas a barlovento), ya que siempre habrá menos nieve.
Zonas de relieve ondulado antes que por zonas de gran pendiente.
El bosque proporciona anclajes al manto. Es preferible un bosque denso antes que un bosque
claro.
Evite las zonas potencialmente peligrosas:
Pendientes más verticales de las vertientes y zonas convexas , donde la tensión dentro del
manto nivoso es mayor.
Vertientes de sotavento , a menudo indicadas por la presencia de cornisas (posibles placas de
viento).
En caso de señales de alarma:
Respeten una distancia de seguridad (como mínimo 10m en el ascenso).
En caso de subir o bajar háganlo por la línea de máxima pendiente.
En el descenso eviten caídas.
Antes de cruzar una vertiente sospechosa busque una ruta alternativa. En caso de no ser
posible hágalo por la zona más alta posible de uno en uno, mientras el grupo espera en el lugar más
seguro. Tápese la nariz y la boca con un pañuelo.
MEDIDAS DE ACTUACIÓN DURANTE UN ALUD
Mantenga la calma e intente huir por el lateral más próximo en dirección diagonal y
descendente.
Cierre la boca para que no se llene de nieve.
Agárrese a cualquier roca o árbol para no ser arrastrado.
Libérese de esquís, planchas o raquetas para evitar quedarse atrapado/a.
Si no encuentra agarradero, luche para permanecer a flote en el alud mediante movimientos
natatorios contra la oleada y al mismo tiempo protegerse la cabeza de las rocas.
Si permanece sepultado, es importantísimo adoptar forma de bola y tratar de salir antes de
que el alud se modere, antes que se detenga en el valle, porque se endurecerá en pocos minutos.
Para respirar aire, desplace la nieve con los brazos y con las rodillas e intente hacer una
cámara respiratoria.
Antes de moverse se debe saber en que posición se encuentra: haga gotear la saliva de los
labios: Si va hacia la nariz es que se está boca abajo.
Si no puede salir, no haga esfuerzos inútiles, muévase lo menos posible, respire lentamente y
atienda la ayuda.
Búsqueda de una victima
Inmediatamente los compañeros tendrán que encontrar la víctima lo más rápido
posible. Se pondrán todos los ARVA en recepción y, mientras un miembro del grupo dirige la
operación desde fuera y vigila que no caigan más aludes, los restantes empezarán la búsqueda a
partir del punto de desaparición de la víctima, observando a la vez posibles indicios
superficiales.
No se puede perder tiempo yendo a buscar ayuda hasta que hayamos localizado a la víctima.
Es muy importante practicar el rescate con ARVA; si hay un accidente no se puede improvisar.