Fuente: Instituto Geológico y Minero de España - Ministerio de Educación y Ciencia
Fecha: 28-12-2006
Prevención y Mitigación
MEDIDAS PREVENTIVAS - CARTOGRAFÍA
Autor: Instituto Geológico y Minero de España
Ministerio de Educación y Ciencia
Por lo general, los movimientos de ladera y las subsidencias y hundimientos se pueden
prevenir, lo que unido al hecho de que los costes de los trabajos de prevención generalmente son
menores que los de corrección una vez que los procesos se han desencadenado, hace que muchas veces
los daños económicos y sociales causados tengan que ver con actuaciones negligentes y la falta de
conocimiento de los procesos que afectan al medio geológico y sus interacciones con las obras y
actividades humanas.
La prevención de los riesgos geológicos consiste en prever o conocer con anticipación la
ocurrencia de un fenómeno, en tiempo y/o lugar, para evitar el proceso, controlar o “frenar”
dicho proceso y avisar, prepararse o protegerse de él.
La prevención se basa en el conocimiento de las características y leyes de los procesos, en el
análisis de datos pasados, observaciones científicas (investigaciones detalladas de los mismos) y
en la monitorización y detección de anomalías y cambios en parámetros físicos y fenómenos
precursores.
El término predicción, esto es, el anuncio de lo que va a ocurrir, a veces se emplea con el
mismo significado anterior, aunque no es equivalente.
La mitigación consiste en moderar o disminuir las pérdidas y daños mediante el control del
proceso (en los casos en que sea posible) y/o la protección de los elementos expuestos, reduciendo
su vulnerabilidad.
La prevención se basa en la identificación y estudio de los procesos y de los factores que los
controlan, lo que permite la realización de mapas previsores para su aplicación a labores de
ordenación y uso del territorio. La mitigación de los riesgos puede llevarse a cabo mediante
medidas pasivas (restricciones de uso, desarrollo de sistemas de control de movimientos, etc.) o de
otro tipo.
MAPAS DE PELIGROSIDAD Y RIESGO
Los mapas de susceptibilidad y de peligrosidad de movimientos del terreno tienen por finalidad
asegurar el correcto uso del territorio y prevenir los riesgos. Éstos pueden incluir:
-
localización de los procesos y de las zonas afectadas (densidad, distribución y grado de actividad
de los procesos)
-
representación de los factores que los condicionan
-
representación de las zonas susceptibles
-
zonificación de la peligrosidad.
Los mapas constituyen el método más efectivo de presentar la información referente a la
peligrosidad y riesgo de una zona o región.
Los mapas inventario incluyen la localización espacial de los procesos y/o de las zonas
afectadas, así como las características de los mismos. Los mapas de susceptibilidad incluyen las
zonas que pueden ser afectadas en un futuro por los procesos. Las cartografías de peligrosidad
representan la posibilidad o probabilidad de ocurrencia de los procesos en un área determinada y
para un periodo de tiempo dado, zonificando el territorio en diferentes grados.
La diferencia fundamental de los mapas de hundimientos y subsidencias con respecto a los de
movimientos de ladera es que tanto los factores condicionantes como los desencadenantes son más
restringidos. En la cartografía de hundimientos y subsidencias, se pueden diferenciar dos
casos:
-
zonas donde la
ocurrencia de los procesos depende de la presencia de determinadas litologías susceptibles, como
zonas kársticas o suelos blandos (sean cuales sean los factores desencadenantes, naturales o
antrópicos)
-
zonas donde
las actuaciones antrópicas (generalmente excavaciones) pueden desencadenar procesos en materiales
no susceptibles a priori.