Fuente: Dirección General de Protección Civil y Emergencias
Fecha: 19-10-2009
PREVENCIÓN Y PROTECCIÓN ANTE EL RIESGO NUCLEAR
Ante el riesgo potencial que puede suponer el funcionamiento de las Centrales Nucleares,
conocer algunas pautas de AUTOPROTECCIÓN ayuda a tomar decisiones que pueden favorecer tanto su
seguridad como la de los demás.
Qué es el riesgo nuclear
Aunque existe una estricta normativa legal para garantizar la seguridad del funcionamiento de
las centrales nucleares, la posibilidad de que ocurra un accidente que, en el caso más
desfavorable, pueda dar lugar a la liberación de sustancias radiactivas al exterior, no puede
descartarse de forma absoluta. Entonces, el riesgo para la población derivaría de la posible
exposición a la radiación proveniente de esas sustancias radiactivas, bien por acción directa, por
su inhalación o por la ingestión de alimentos o agua contaminados, lo que podría llegar a afectar
la salud de las personas.
Qué es la Planificación para una emergencia nuclear
La planificación de Protección Civil ante una posible emergencia nuclear tiene como objetivo
poder llevar a cabo, con eficacia y lo antes posible, las medidas de protección a la población y
otras actuaciones de emergencia en caso de accidente en una central nuclear. De esta forma, se
pretende evitar o reducir los riesgos que, en tales casos, pudieran afectar a la salud de la
población que vive en el entorno de estas instalaciones.
Medidas de Protección
Se consideran medidas de protección todas las acciones encaminadas a evitar o al menos reducir
en lo posible los efectos adversos de las radiaciones ionizantes sobre la población y sobre el
personal de intervención, en caso de un accidente en una central nuclear.
Las medidas de protección se clasifican en “medidas de protección urgentes” y “medidas de
protección de larga duración”.
Las medidas de protección
urgentes son aquellas acciones de protección que hay que adoptar de forma rápida y
se conciben para ser aplicadas durante un periodo de tiempo corto. Tienen como finalidad reducir el
riesgo de aparición de efectos deterministas o agudos entre la población. Las principales
son:
Confinamiento Consiste en la permanencia de la población bien en sus domicilios,
bien en edificios próximos a los lugares en donde se encuentre en el momento de anunciarse la
adopción de la medida, a fin de evitar la exposición externa a la nube radiactiva y del material
depositado en el suelo y la exposición interna por inhalación de las sustancias radiactivas.
Profilaxis radiológica consiste en la ingestión de compuestos químicos estables
que tienen un efecto reductor sobre la absorción selectiva de ciertos radionucléidos por
determinados órganos. Tanto el yoduro como el yodato de potasio, son compuestos eficaces que
reducen la absorción del yodo radiactivo por la glándula tiroides. Para conseguir la reducción
máxima de la dosis de radiación al tiroides, el yodo debe suministrarse antes de toda incorporación
de yodo radiactivo, y si no, lo antes posible tras esa incorporación. Aunque la eficacia de esta
medida disminuye con la demora, es posible reducir la absorción de yodo radiactivo por el tiroides
a la mitad, aproximadamente, si el yodo se administra tras unas pocas horas de la inhalación. La
ingestión de yodo en las dosis recomendadas no presenta riesgos para la mayoría de la población; no
obstante, pueden existir personas sensibles al yodo y presentarse efectos secundarios que, de todas
formas, revisten poca importancia. La ingestión de yodo debe realizarse siguiendo las instrucciones
de las autoridades sanitarias.
Evacuación La evacuación consiste en el traslado de la población efectivamente
afectada por el paso de la nube radiactiva, reuniéndola y albergándola en lugares apropiados no
expuestos, durante un periodo corto de tiempo. Sería anunciada por las autoridades sólo en caso de
ser necesaria, para realizarla desde unos puntos de reunión del municipio, previamente señalados en
los planes de emergencia, de una forma organizada, evitando con ello, otros riesgos añadidos.
Las restantes medidas de protección urgentes son complementarias de las anteriores:
Control de accesos El establecimiento de controles de accesos a zonas afectadas
por una emergencia radiológica está siempre justificado. La adopción de esta medida permite
disminuir la dosis colectiva, reducir la propagación de una posible contaminación y vigilar y medir
con dosímetros específicos al personal que intervenga en la emergencia y que deba entrar o salir de
las zonas afectadas.
Autoprotección ciudadana y autoprotección del personal de intervención Estas
actuaciones incluyen desde métodos y técnicas sencillas, generalmente al alcance de la población
afectada, como el uso de prendas alrededor del cuerpo o colocadas en los orificios nasales, el
taponamiento de rendijas en los accesos de dependencias, o la parada de los sistemas de
ventilación, hasta otras más sofisticadas que exigen para su utilización de unos requerimientos
especiales y, normalmente, están destinados a la protección del personal que interviene en la
emergencia, como el uso de equipos de respiración, de vestimenta especial o de equipos de medida de
la radiación.
Descontaminación de personas Existen diversos niveles y métodos de
descontaminación, desde el simple hecho de quitar la vestimenta o coberturas, pasando por lavados
más o menos profundos, hasta la intervención sanitaria cuando la contaminación sea interna.
Estabulación de animales esta medida tiene por objeto la protección de las
personas y sus bienes mediante el confinamiento y control alimenticio de los animales que de alguna
manera entren en la cadena alimenticia, con el fin de reducir la propagación de una posible
contaminación.
Las medidas de protección
de larga duración son medidas de protección que se prolongarán más en el tiempo.
Tienen por finalidad, en general, reducir el riesgo de efectos estocásticos o tardíos en la salud
de la población expuesta y de efectos genéticos en las generaciones posteriores Aunque son medidas
de la fase final, durante la fase de emergencia se pueden tomar acciones o planificar actuaciones
características de la fase de recuperación.
Control de alimentos y agua La adopción de restricciones al consumo de algunos
alimentos y agua se puede realizar, con carácter preventivo, durante la fase de emergencia en las
zonas afectadas por el paso de la nube radiactiva. La adopción definitiva de estas medidas de
protección se realizará atendiendo a los niveles de actuación que, para cada caso, determine el
Consejo de Seguridad Nuclear que considerará las tolerancias máximas de contaminación para estos
productos, tras un accidente nuclear o cualquier otro caso de emergencia radiológica, fijadas por
la Unión Europea.
Descontaminación de áreas La descontaminación puede considerarse tanto una medida
de protección como una medida de recuperación. Las medidas de protección se destinan a la población
efectivamente afectada y al personal de intervención, mientras que las medidas de recuperación se
dirigen principalmente hacia el ambiente físico y el restablecimiento de condiciones normales de
vida. Su fin es reducir la irradiación externa debida a las sustancias radiactivas depositadas, la
transmisión de sustancias radiactivas a las personas, los animales y los alimentos y la
resuspensión y dispersión de sustancias radiactivas.
Traslado temporal (albergue de media duración) y
traslado permanente (realojamiento) Se denomina así al que se efectúa sobre la
población que, tras el paso de la nube radiactiva, queda sometida a exposiciones debidas a las
sustancias radiactivas depositadas en el suelo y a la inhalación de partículas radiactivas
dispersas en el aire. Se distingue entre traslado temporal (albergue de media duración) y traslado
permanente (realojamiento) en función del carácter provisional o definitivo del nuevo
asentamiento.
COMO ACTUAR SI USTED VIVE EN EL ENTORNO DE UNA CENTRAL NUCLEAR:
En situación de normalidad:
Es conveniente que usted conozca los Planes de Emergencia que elaboran las
administraciones públicas para prevenir y proteger a la población y sus bienes ante un posible
accidente nuclear. Puede encontrar la información en su Ayuntamiento y en la Delegación o
Subdelegación del Gobierno de su provincia.
También es importante que usted obtenga y conserve materiales informativos oficiales con
medidas de prevención y protección ante el riesgo nuclear.
Le resultará útil asistir a las convocatorias públicas de información sobre riesgo nuclear que
se celebran en los ayuntamientos, donde podrá informarse sobre los planes de su municipio, medidas
preventivas a adoptar, puntos de reunión etc…así como asistir y participar de forma voluntaria, en
la realización de simulacros.
Reflexione, con su familia, cómo actuarían en caso de emergencia: ¿Qué habría que hacer?; ¿qué
responsabilidades asumiría cada miembro de la familia?; ¿qué habría que llevar en caso de tener que
evacuar la vivienda?; ¿Qué decisiones serían acertadas y cuales no?...
En caso de emergencia:
Es muy importante ATENDER las indicaciones de las autoridades responsables y servicios de
emergencias para tomar las medidas de protección más adecuadas, dado que irán señalando qué hacer y
porqué, dependiendo de la evolución de la emergencia.
ESCUCHAR atentamente la información específica de la emergencia transmitida por las emisoras de
radio.
Si se recomienda PERMANENCER EN EL DOMICILIO, es importante cerrar puertas, ventanas o
cualquier hueco al exterior. Cubrir con paños húmedos las posibles rendijas y desconectar
ventiladores, aparatos de aire acondicionado, calderas y otras tomas de aire. Regrese a la vivienda
en caso de encontrarse fuera de ella. SÓLO EN CASO NECESARIO, las autoridades dispondrían una
evacuación organizada.
Si es posible, llevar los animales a recintos cerrados.
Consumir preferentemente bebidas y alimentos envasados.
RECUERDE
La
serenidad y
reflexión son los mejores aliados en una situación de emergencia. Además, la
seguridad de su comportamiento, favorecerá la tranquilidad de las personas que estén a su
alrededor.
Las
medidas de prevención ayudan a
reducir los daños que pueden derivarse en una situación de emergencia.