LA NATURALEZA DE LOS VOLCANES
Un
volcán es el resultado visible en la superficie terrestre de un largo proceso
geológico, por el cual aflora material rocoso fundido (magma) y gases del interior de la Tierra de una manera más o menos violenta. La
sucesiva acumulación de este material en los alrededores de la zona de emisión forma un relieve,
que generalmente adopta una forma cónica que se denomina
edificio volcánico y que puede llegar a tener considerable altura. El orificio por
el que sale este material se denomina
boca eruptiva.
Un volcán puede arrojar material fluido y caliente al exterior de forma no explosiva,
denominándose entonces
lava, la cual se desliza por la acción de la gravedad por las pendientes del
edificio volcánico pudiendo cubrir grandes extensiones en las cercanías del volcán.
Unl volcán puede arrojar también de manera violenta fragmentos de lava al aire de muy
diversos tamaños y diferente grado de consolidación con trayectorias de gran alcance, así como
formar una gruesa columna de material ascendente (principalmente de gases y del material más fino)
encima de la boca emisora, cuya altura depende del grado explosivo de la erupción y que al
dispersarse o colapsar entrañan un grave peligro. Estos materiales se denominan genéricamente
piroclastos (bombas volcánicas, lipilli, ceniza,etc) y se diferencian por su
tamaño, composición y por su dinámica de deposición.
Los tsunamis (del japonés TSU: puerto o bahía, NAMI: ola) pueden ser un peligro secundario generado por otro peligro volcánico, bien por un deslizamiento de ladera de un gran edificio volcánico, por grandes flujos piroclásticos masivos que entran en contacto con una masa de agua, generalmente el mar o por una erupción submarina. Pueden alcanzar alturas de varios metros y penetrar distancias de decenas de metros desde la orilla del mar o del lago.
SISTEMAS DE VIGILANCIA VOLCÁNICA
Para poderse anticipar o prever la evolución de una erupción volcánica, debemos de
conocer el estado del volcán en todo momento y así poder detectar cualquier mínimo cambio en
su actividad.
Estos cambios, que pueden ser detectados con una instrumentación apropiada, incluyen las
deformaciones del suelo, la sismicidad, las variaciones de temperatura, la emisión o el cambio de
composición de gases, los cambios en los campos gravitatorios y magnéticos, etc, y pueden
correlacionarse con los posibles movimientos del magma y de los fluidos asociados. La correcta y
conjunta detección e interpretación de estos cambios en términos de precursores de una reactivación
volcánica son el objetivo de los sistemas de vigilancia volcánica y lo que, hoy en día, permite
reducir el riesgo potencial que los volcanes representan.
La vigilancia volcánica incluye las técnicas geofísicas, geodésicas y geoquímicas, usando de
observaciones tanto terrestres como remotas para detectar cambios en el volcán y sus alrededores.
EL SISTEMA DE VIGILANCIA VOLCÁNICA DEL IGN
Desde Junio de 2004 (Real Decreto 1476/2004, de 18 de junio) el IGN tiene como nueva
competencia la “Observación, vigilancia y comunicación de la actividad volcánica y determinación de
riesgos asociados”. Desde esta fecha, se inicia una nueva área de trabajo, la Vigilancia y Alerta
Volcánica, ampliando las labores de los diferentes Servicios de Red Sísmica, Geodesia,
Geomagnetismo y Gravimetría, así como del Centro Geofísico de Canarias.
Desde entonces, el IGN ha trabajado en el diseño e implementación de un Sistema de Vigilancia
y Alerta Volcánica cuyo proyecto se está poniendo en marcha, primero en la isla de Tenerife para
luego extenderse en el resto de islas volcánicamente activas.
Este proyecto incluye el diseño de estaciones sísmicas, geodésicas y geofísicas, del sistema
de comunicaciones, y de procesamiento y análisis de datos que permita realizar un seguimiento
continuado de los cambios de los parámetros físicos asociados a la actividad volcánica, y
constituya un sistema operativo de alerta (en sus fases de tranquilidad o actividad).
En estos momentos, en la isla de Tenerife existen 2 estaciones sísmicas de banda ancha (CRAJ
y EBAJ) y tres de corto periodo (CCAN, ICOD y CHIO) diseñadas y distribuidas para el control de la
sismicidad de la isla, que resultan insuficientes para las labores encomendadas de vigilancia
volcánica. Por este motivo, alguna de ella se ha reforzado con un nuevo y mejorado diseño de su
infraestructura (CCAN) y se han planeado la instalación de 5 nuevas estaciones geofísicas y
geodésicas.
Además se ha ampliado la Red de Nivelación de Alta Precisión hasta alcanzar los 307 Km, se ha
diseñado una densa Red Gravimétrica para la medida absoluta de la gravedad y se ha ampliado la Red
de Mareógrafos.
Estas estaciones geofísicas y geodésicas contribuirán con datos en tiempo real, e irán
dotadas con la siguiente infraestructura:
Además de estas labores de diseño de la red de vigilancia, el IGN ha ampliado su personal
técnico con la dotación de 18 nuevas plazas de personal laboral, de las cuales 10 plazas
corresponden a titulado superior y que ya han sido cubiertas. Este personal contribuirá a la
instalación, mantenimiento y análisis de los datos.
Como apoyo a sus labores, el Instituto Geográfico Nacional colabora con el Consejo Superior
de Investigaciones Científicas (dentro del marco del convenio suscrito entre ambas instituciones)
en el diseño, implementación e interpretación de datos de la red de vigilancia.
© 2006. Todos los derechos reservados | Aviso Legal | Sugerencias y Reclamaciones | Sobre Inforiesgos

